Nos conocimos siendo demasiado pequeños, y tal vez mi error fue pensar que nuestra amistad seria eterna, que cuando nos hiciéramos mayores seguiría teniendo a mi lado a ese chico del que, por error, me había enamorado. Crecimos juntos y mi secreto seguía así, en secreto. Llegó un día en el que supiste todo, pero no te importó y siguió todo como si nada, el juego continuaba, pero el crecer significa madurar, ver las cosas de otra manera, yo creo que esa fue nuestra perdición, te alejaste, lo veía, pero no me quería dar cuenta. Estos últimos años luchaba yo sola por una relación ya muerta, pero esa lucha me dio una recompensa, abrí los ojos. Por fin he visto que todo era un juego, que nada de lo que hacía sirvió, que tu ya tienes tu vida hecha, y por desgracia y pena para esa niña pequeña que creía en un nosotros, yo no estoy en ella.
Espero que te vaya muy bien en todo lo que te propongas, yo seguiré mi camino con solo una preocupación, YO.
No te puedo decir que me olvides, ya que si me necesitas, siempre tendrás alguien en quien apoyarte. Después de todo, tu me enseñaste lo que es amar y me has ayudado a madurar.
Quiero que seas y feliz, y que esto no sea el fin del juego, sino solo una pausa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario